Esta pésima película ya la vi
Una vez más, River Plate se privó de poder festejar contra Boca, y perdió 1 a 0 (gol de Mouche de casualidad, tras tremendo esfuerzo de un gran Pablo Ledesma). Lejos, muy lejos, queda la oportunidad de criticar a un equipo de matungos (el de Boca) que tarde o temprano quedará expuesta su nula contribución al fútbol. Hay que decirlo: River, LTA. Boca Juniors te tiene totalmente de hijo.
Nuevamente, podríamos tomar las malas noticias o las buenas noticias. Las malas noticias nos indican que cada jugador del Millo, de tres cuartos de cancha en adelante, se cega y se vuelve egoísta. El resto, para no ser menos, se le queja abiertamente, generando un círculo de nervios, ansiedades y protestas que no aportan nada. Asimismo, se abusó de centros sin sentido de pase, totalmente faltos de conceptos, que a veces genera que uno como hincha se pregunte: "¿cómo puede llegar a Primera?".
Dentro de lo bueno, rescato que ya conocemos a 8 de 11 titulares de River, más algunos recambios. ¿Cuánto hace que esto no pasaba? Matías Almeyda es un DT con varios errores, pero que ha sabido paulatinamente ir intentando construir desde abajo. Si todo se va dando, estoy confiado en que se pueda hacer de este River un team con mucha presión arriba, movimiento, desmarque y una saludable mezcla de cuota por afuera y juego (y magia del Chori) por adentro. De alguna manera, puede decirse que existe una brecha entre la paciencia del hincha y los tiempos requeridos para generar identidad.
Recordemos, en este punto, que el equipo de enfrente, necesitó de seis meses para armarse. Sí, es verdad que puede tratarse de uno de los campeones más mediocres de la historia del fútbol argentino. Pero aun para ser el peor de los campeones necesitamos tiempo. Y yo, a Matías Jesús Almeyda, se lo doy.
El gol:
El gol:
18
Seguir leyendo










